¿Por qué escribir? – María Belén Michelangelo

Cuando nos sentamos frente a una hoja en blanco para tratar de escribir, miles de preguntas nos aquejan la mente, miles de temores se atascan en nuestros tendones y muchas veces ni siquiera atinamos a garabatear o teclear la primera palabra.
¿Qué pensamos?: “¿Quién me va a querer leer? “No soy bueno en esto” “¿Quién me mandó a mí a ponerme a decir cosas?” “Mirá si la cago o peor, me equivoco”
Sin embargo, creemos que el peor miedo que guardamos es esa “eternidad” de lo material, porque a las palabras se las lleva el viento, dicen, pero esas son las que decimos al hablar, ¿y las escritas? Entonces empieza la perorata: “¿Y si hoy digo algo y lo digo mal?” “¿Y si la gente se burla?” “¿Y si blah, blah, blah?”
Es verdad que a veces leemos cosas viejas y creemos que nosotros mismos deberíamos haberlas quemado. Sin embargo, nadie nace siendo Borges (excepto Borges, claro) e incluso él algún día se sentó a escribir por primera vez.
Todos tenemos algo que decir de una manera que nadie antes lo haya hecho, excepto los plagiadores, pero todos sabemos cómo termina esa historia.
Lo cierto es que, para sacar a luz un buen escrito primero se necesitan ganas, muchas. Nadie entiende que para hacer un texto que nos satisfaga antes que nada debemos escribir sobre algo que nos guste, que nos impulse, que nos genere ese picor en la punta de los dedos. El resto se consigue haciendo: la práctica hace al maestro (Miyagi sabía lo que hacía con Daniel-san).
Un error, un tropiezo, una posibilidad de mejora, son sólo la muestra de que el
resto de los borradores que hagamos más adelante serán mejores.
Seguir leyendo “¿Por qué escribir? – María Belén Michelangelo”

Anuncios

¿Por qué escribir? – Gian Blanco

EE

“¿Qué es eso que centellea, dice más de lo que susurra, se transmite silenciosamente y luego vuela en pos de la noche, sin dejar tras de sí más que el vacío del amor, la promesa de la inmunidad? Ese centelleo personalísimo, esa trepidación, esa hipnosis, esos latidos innumerables son otras tantas versiones -aquellas plausibles de un acontecimiento único: el presente perpetuo, en forma de rueda como el sol y como el rostro humano, antes de que la tierra y el cielo tirando de él hacia sí lo alargasen cruelmente.” Seguir leyendo “¿Por qué escribir? – Gian Blanco”