A control remoto

    Dirigido a aquel púbico que vive detrás de una sociedad de consumo:

    Apagá la tele y empezá a combatir el humo en el que día a día ésta sociedad nos va sofocando. A vos, sí, sí, a vos que teniendo dos manos, dos ojos y una boca para expresarte y abogar a favor de la necesidad de los demás, te inculcaron que puertas adentro todo es mejor, que hay que subir el volumen de la radio mientras en la casa vecina sucede una carnicería, que mires para el costado porque si no también podés salir perjudicado.

    Ahí donde sea que estés, no abrás los ojos para leer estás palabras, ni los oídos para escucharlas, abrí el corazón y ayudá a pasar la voz, a desempolvar la conciencia social. Porque si empezáramos afirmando los primeros pasos de generaciones futuras con unos principios que pongan al mundo a caminar por la misma vereda, sin hacer tropezar al prójimo, hoy en día un montón de vidas que fueron quitadas, estarían junto a nosotros.

    Si te hace falta manejar, invertí en un auto no en intimidar y presionar las decisiones de los demás; si lo que deseas es jugar hacelo con viejos juguetes de la infancia y no con la psiquis humana; si te sobran las palabras y el coraje suficiente como para acosar a alguien indefensa y hacerla sentir un objeto, dejame que te diga que no somos un Play Station, no venimos con un joystick para ser manejadas ni tampoco tenemos porque volver a nuestras casas  a un ritmo desesperado como en una persecución de videojuego; si lo que querés es sentir seguridad, ocupate de tu autoestima porque la autosuficiencia nos sobra para elegir cómo vestirnos nosotras mismas; si sos un gran ”administrador” gestioná una Pyme, porque las decisiones en un hogar las toman más de uno. Seguir leyendo “A control remoto”

El día del estudiante- Jacky Bonelli

Reside en la voluntad

El desplegar las alas

Y atravesar el cielo

En toda su inmensidad

Para superarse cada día más
Jamás termina

La capacidad para soñar, jamás termina

Y es que desde que llegamos a este mundo

Todos estamos inscriptos

En la carrera de la vida
Estudiantes somos en el momento en que entendemos

Que tenemos que sembrar en cada individuo de esta comunidad

Ese talento con el que nacemos
Si llegaste hasta este momento

Lleno de ambiciones y miedos

Endeudándote con el tiempo

A vos estudiante va este reconocimiento
Unas simples palabras de quien entiende

Que el saber fue repartido y entregado

De distintos modos pero con un mismo fin

Para que el futuro de esta humanidad sea preservado
Embarquémonos pues a navegar

sobre el océano de ésta sociedad

Que el viento de las voces sabias

De quien con esmero nos forman

Accionen transportándonos

Sobre el velero de este viaje que es el estudio

Y el apoyo de aquellos cómplices a quien conocemos

Como compañeros

Constituyan la propulsión necesaria

Que nos guie hasta el campo de batalla

Que son las mentes cerradas
Estudia estudiante

Estudiemos

Que como dice el dicho nadie nació sabiendo
Ejercitemos el cerebro, el habla

Y contagiemos de saberes y pasiones

A las encalladas almas

que en el muelle de lo retrógrado habitan

¡Tengan Uds. un feliz día!!!

Jacky Bonelli, estudiante de periodismo de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

Jornada de literatura y horror – Jacqueline Nair Bonelli

Dicen por ahí que la percepción es un recorte de la realidad que se conforma a partir de los valores e historia de una persona. Hoy mi recorte del fabuloso collage que fue la Jornada de literatura y horror dada en el día ayer es este:

1

No más llegar al el Centro Cultural Revolución(arte) se percibía un clima de armonía que, acompañado por Sinatra de fondo, hacía que uno entrara en confianza y fuera derechito a buscar un asiento.

Al poner la mirada sobre las mesas incrédula agarre un folleto y de repente sentí un flechazo en el corazón: es que eran tan ricos y baratos los panchos, tan irresistibles los pochoclos… pero bueno, no solo fui por la comida. Seguir leyendo “Jornada de literatura y horror – Jacqueline Nair Bonelli”

Oasis Invernal – Jacqueline Nair Bonelli

EE

¿Y está mal ser ambiciosa y soñar con un poquito de tu amor?
Dejar rastros evidentes de una ilusión
Que golpea en la realidad
Irrumpiendo en tu cotidianidad
Creo que es tarde para arrepentirme por dejar que te adueñes de mi comportamiento
¿Está prohibido acaso mirarte de lejos?
¿E idealizarte como un náufrago a un oasis?
No me avergüenza estar enamorada
Y mucho menos admitirlo
No me asustás Seguir leyendo “Oasis Invernal – Jacqueline Nair Bonelli”

Epifanía de una hija – Jacqueline Nair Bonelli

Epifanía de una hija

Epifanía al descubrir
que dos padres tengo:
uno espiritual y otro terrenal.
El primero me ha enseñado
que lo más importante
es darlo todo por los seres amados
y que a quienes están a mi lado
se los mira sin prejuicios
y se los puede llamar hermanos.
Que los placeres de la vida,
son la risa, el amor y la familia
Sin condiciones me ama
y día tras día me lo demuestra
en el sol que me encandila,
en el melifluo canto de las aves
y en el viento que me abraza y me hace sentir su compañía.
Dos padres tengo.
Al segundo como por designio
a su vida he llegado.
En el primer momento que me sostuvo en sus brazos
pude sentir su amor desbordando
y con el pasar de los años ver cuánto ha sacrificado.
Una obra artística sin réplica inigualable
aprendió a perfeccionarse en la aventura de ser padre.
A todos los padres en su día
les regalo esta humilde poesía,
por enseñarnos a luchar con valentía
para cumplir los retos que se presentan.
Por defender con osadía el bienestar de su familia.
Padre de todos es Dios
y padre de cada uno,
hombres con gran corazón.
Padre es aquel varón lleno de sabiduría
que a través de la experiencia
con sus palabras nos sujeta
y con hilos de amor nos sostiene.
Padre es aquel que al tener el amor de un hijo todo lo tiene.

padre-de-chicas-21


Autora: Jacqueline Nair Bonelli, estudiante en la Universidad de Lomas de Zamora.

Sociedad en somnolencia – Jacqueline Nair Bonelli

Sociedad en somnolencia

Sociedad, sociedad
Que cómoda estás
Dejando que te pasen por arriba
Con todo sigilo y ambigüedad

Que la burocracia ya no existe
Y mucho menos la libertad
Y como en épocas de dictadura
Para conseguirla
Habrá que viajar

A cada ciudadano que tiene sus bolsillos llenos
Les pido que no obvien lo ajeno
Que no se dejen endulzar por la corrupción
Que como veneno
Va cegando y enmudeciendo a aquellos que alguna vez pensaron
En poner al servicio de la comunidad todo lo que les fue brindado

Pobrecita democracia que observando estás
Esperando un milagro que a cada argentino despierte
De está somnolencia de la cual todavía hay algunos conscientes
Que de luchar no se cansan y llevan la bandera bien alta

Argentina  mi país ese que Dios eligió

Para que pudiéramos vivir
Ojalá tus habitantes te bendigan con coraje y sabiduría
Y te protejan de toda amnesia y amnistía

sleep-art


Autora:  Jacqueline Nair Bonelli

Ceguera – Jacqueline Bonelli

Ceguera

En vano tenés ojos
Sino es para observar
Todo lo que la vida te puede regalar
Salí del círculo del conformismo y la individualidad
Hacé las pases con el medio ambiente y dejate de quejar
Que día a día las oportunidades se te pasan
Y en tu mente resuena siempre la misma pregunta
¿será que  la felicidad está oculta?
Para curar la ceguera un consejo
Abrile las puertas de tu corazón a la confianza
Y dejá entrar en tu vida un poco de solidaridad y respeto a los demás
Ahí afuera hay un mundo que aprovechar
Gente esperando que llegue alguien con quien hablar
Vos podés ser la razón de existir de alguien más
Abrí las alas de tu capacidad
Y dejalas que acaricien a esta sociedad
Que congelada está
Nada de lo que hayas hecho o hagas es en vano
Siempre se puede extender la mano
Y a cambio ser recompensado
Con afecto recíproco, gratitud y amistad
Sembrá, siembren y sembremos
Las habilidades que tenemos
Para poder cosechar un mundo
De inconmensurable alegría
Que se extienda desde el ártico
Hasta la Argentina


Autora: Jacqueline Nair Bonelli, estudiante en la Universidad de Lomas de Zamora.

Deseo – Jacqueline Nair Bonelli

Prefacio

En el comienzo del Planeta Tierra vagaban el Amor, el Odio y el Tiempo. Comenzando a dar origen a la vida y poblándola día a día, todos los procesos naturales se sujetaban al tiempo y las relaciones sociales del amor y el odio.  Un día Amor custodiando un bosque se encontró ante una joven de hermosa y gris cabellera, con piel blanca y resplandeciente, se olvidó de su tarea y en vez de ayudar a la triste Soledad a que encontrara un acompañante para seguir manteniendo el orden de esta tierra, tomo a la muchacha y le pareció una buena idea que el Tiempo estuviera acompañado.


Érase una vez una estrella que rogaba siempre al sol que la dejase desprenderse de su constelación para poder ver mejor a quien ella llamaba Amor.

Érase una vez una radiante estrella caprichosa que deseaba encontrar a su amante de actitud galante para compartir con él el resto de sus días y que juntos cumplieran todas sus fantasías.

Érase una vez  una estrella que mientras el sol dormía voló a la tierra con osadía, para encontrar a quien una vez fue el amor de su vida, pero lo que ella no sabía era que las estrellas no nacen para estar un planeta y sólo del cielo se sujetan. Fue así que,  mientras descendía en el aire, se transformó en una simple mortal y yació inconsciente sobre un pastizal.

Cuando recobró el conocimiento ante sus ojos se encontraba un gran palacio en el cual se veía un gran cartel que llevaba escrito:  Horloge. Este lugar tenía una particularidad estaba construido con vidrio y bases de madera y desde afuera se podía observar como rebalsaba de arena. Estrella pasó entre las rejas y rodeó todo el lugar con asombro hasta encontrar por detrás una pequeña puerta, sintió debajo de sus pies algo que le molestaba, era de color brillante pero un poco tostado y estaba esparcido por todos lados, a medida que caminaba sus pies ya no se veían  de pronto se chocó contra una gran barrera que dio tal resonancia haciendo vibrar todo el lugar y seguido de esto se oyó un grito:

– ¿Quién se atreve a molestar la paz del Rey? Le recuerdo a quien sea que esté dentro que nadie es bienvenido y si atraviesa la puerta será absorbido.

Estrella escuchaba escondida, pero nada le importaba: todo lo que ella  estaba buscando al parecer se encontraba detrás de esa puerta. Inspeccionó cada detalle de aquel Rey y le pareció que estaba bien, que era un buen candidato para amar, aunque era algo tosco y difícil de tratar. Estaba todo cubierto de arena hasta la cintura y en su mano tenía una lista muy larga, levantó la vista y lo que vio le había encantado (y si, encantado estaba por un designio de Amor pero grandes consecuencias le traería).

Ella atravesó la barrera, él se acercó y un desfile interminable de pasión y abundante frenesí selló lo que sería un amor imposible.

Un rayo incandescente de un matiz anaranjado irrumpió, apartando a Estrella,  condenándola por su irresponsabilidad, reprimiendo su libertad y prohibiéndole siquiera a La Tierra mirar; advirtiéndole que, si lo hacía, su vida podría acabar. Por siglos y siglos, todas las noches ella soñaba despierta esperando un reencuentro, reviviendo el único recuerdo que tenía. Cansada hasta el hartazgo, esperó a que el Sol escondiera sus puntas y la Luna quedara a cargo del cielo, se envalentonó y una vez más apareció en La Tierra.

Ésta vez el palacio estaba custodiado nada más ni nada menos que por Odio, quien le advirtió que el Rey, luego de aquel encuentro tiempo atrás, se había vuelto perfeccionista, riguroso y malvado, que lo pensara muy bien antes de poder entrar. La ingenua Estrella con ímpetu se adentró y lo vió, encadenado en el trono, leyendo en voz alta innumerables cifras cronológicas. Ella seguía caminando hasta él, pero Tiempo no la veía, cinco pasos de distancia y él ni siquiera se percató de su presencia, no había oído sus pisadas. Se acercó aún más y tocó su mano; él, enfurecido, la empujó haciendo que cayera en la arena, y en todo el salón resonaron sus palabras:

– Te odié amándote y te amé odiándote, todo el mundo y su estructura dependía de mí hasta tu aparición, y me pareciste el mundo reunido en todo su esplendor, tus ojos desbordando entusiasmo como un volcán, tu piel suave como una superficie marítima, tu boca como una flor naciendo en primavera, eras perfecta y el impacto que causaste me enloqueció. ¡Eso sucedió! Enloquecí y no hay cura, todo desde que te fuiste se esfumó, se desbordó, se desordenó, se vació, así como mi vida y no pude superarlo, es por eso que me encadené a cumplir con mi trabajo, te necesitaba pero ahora ya no, ya es tarde, si tengo que elegir entre vos y este mundo estoy condenado a  elegir este mundo…

La ilusión de Estrella había desaparecido, era increíble: ningún amor de una solo día perduraba tanto como el de ellos.

– Yo tampoco tuve opción, y todo lo que hice durante estos siglos fue pensar en vos, en este momento decidí que es inútil vivir y no amar,  estoy arriesgando toda mi vida a pesar de no ganar, fuiste todo lo que deseé en mi vida y mucho más.

Tiempo extendió su mano para acariciarla, pero la inconformidad de los amantes hizo que una caricia se transformara en un beso, y de un beso que los aprisionó liberando todos sus sentimientos concibió a Deseo…..

Luego una lágrima, una sigue a la otra y la otra en continuidad de otras tantas en la tierra llueve y en el cielo esta noche una estrella se apagará por haberlo dado todo por amor, a causa de su necedad.

Él, asomado a un ventanal, se une intuitivamente en llanto al ver la lluvia, cada lágrima salpica la arena humedeciéndola y así mismo las paredes. Todo es cubierto por esa mezcla de arena humedecida, alcanzando  una habitación contigua.

Cubierta de una túnica negra, con Deseo en brazos, Soledad huye de la habitación, susurrando:

-Al fin voy a poder brindar todo lo que tengo para dar. Fuiste lo mejor que tus padres me pudieron dar.

Esta noche una estrella sin luz,  por aventurarse a amar, con su vida acabará.

Érase una vez una estrella noble e ingenua, que por amar perdió la cabeza y también su vida pero que no se arrepentía de así haber conocido la vida y cumplir el anhelo de tener una familia.

Érase una vez una estrella que fue leyenda y hasta el día de hoy en la mente de su amado vive. No la olvida.

Érase una vez una estrella que marcó dos vidas.

FIN.


 

Autora: Jacqueline Nair Bonelli

Jacqueline Nair Bonelli -A Literatura Errante

A Literatura Errante
Que abre sus puertas cibernéticas
Para quienes crean arte
De manera pensante

Permitiéndonos que nos deleitemos con la lectura

De algunos amantes de la escritura

Y comparte lo que verdaderamente enriquece:
LA PALABRA
Que llena de emoción e intensidad
Y es un arma que nos acaricia el alma
Con etérea suavidad

A todos los que alguna vez hemos sentido
Que nuestro corazón era como el caudal de un río
Emanando de cada latido
Fluyendo hasta la mente, la voz, las manos
Para poder ser escuchados

Les pido que sigan abasteciendo a esta sociedad
Con ingenio, recursos y habilidad
Con novelas, cuentos y un sin fin de palabras más
Que día a día se hunde más
En hipocresía y vulgaridad

A todo este mundo imploro
Que se contagie de creatividad
Enriquezca su lenguaje
Y explote su capacidad

Que no maten las ideas
Y revivan la cultura
Que día a día
parece volverse más oscura.


 

Autora: Jacqueline Nair Bonelli, estudiante de periodismo.