La pérdida – Érika Gleisser

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Semanas luchando por alcanzar el tren. Cada vez que siento que me acerco, el tren aumenta su marcha.

Sé que esta máquina no se puede detener por un simple mortal, aunque si supiera mi causa, mis motivos, mis necesidades, sin duda me arribaría.

La desesperación me invade en cada momento. Jamás pensé que algo tan trivial como tomar el tren podría causarme tanto sufrimiento.

Tren, si vos entendieras que por unos minutos de retraso te estoy perdiendo. No te imaginás cómo estás atrasando mi itinerario diario.

Si no puedo arribar al tren, jamás llegaré a destino, jamás podré cumplir lo que he prometido. Y sin más, fallaré en mi encomienda.

Nadie se imagina al verme correr que estoy yendo tras el  tren. Es más, nadie entiende por qué no lo alcanzo. Si es algo tan trivial y está al alcance de todos. Sin embargo,  a pesar de chequear  horarios, ya no me sirven, por más que me empeñe por alcanzarlo, huye de mí.

Tren, si vos entendieras que por unos minutos de atraso te estoy perdiendo. Aunque pienso que si mi caso particular llegara al maquinista, si éste supiera mis razones para alcanzarlo, sin duda me esperaría.

Vaya, qué triste es saber que algo tan trivial es imposible de alcanzar. Por más que me esfuerce no lo logro. No lo entiendo.

Sin más, al evaluar la situación no hay más culpables que mi ser incapaz de alcanzarlo.

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Autora: Érika Gleisser, licenciada en Periodismo y estudiante de Letras en la Universidad de Lomas de Zamora.

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