Giuliana – Marco Rossi

EE

Cuando te conocí

Tu hermanito estaba sólo
jugando con una pelota
fui a jugar con él
para que vos me veas
nosotros no jugábamos
con tu hermanito.

Después se sumaron otros amigos
y el Cabúdo la tiró al patio de una casa.
Trepamos a la tapia
Chupetín y yo
en carrerita.

Él no se animó a meterse
entonces le dijeron
idiái cabeza descalza.
Y yo te mantuve la mirada
mientras bajaba de la tapia
triunfante
con la pelota
de tu hermanito.

Resistencia

Qué vergüenza
esa tarde
que jugábamos a la pelota
y vos andabas por ahí
espero que no hayas visto
cuando el Cabúdo
pesado
me tiró al piso
y me asfixió con su panza.

Yo luché con todas mis fuerzas
y nunca dejé de resistir
hasta que el Cabúdo
se aburrió
de asfixiarme
y yo hice de cuenta
que yo
con mi lucha
me lo había sacado.

Pregunta

¿Por qué le dicen Chupetín?
Porque es flaco, cabezón, pelado
y se le pega la mugre.

1

Botellita

En el cumpleaños del Chiqui
que era muy amigo tuyo
y muy amigo mío
jugamos a la botellita.

Giró la botella
tocó la Gabi y Chupetín
ella no quiso
porque Chupetín
no se bañaba.

Giró la botella
me temblaron las manos
el Chiqui y la Gabi
se besaron
en una casita miniatura
sin revoque.

Giró la botella
el Chiqui y Giuliana
no hubo excusas.

Giró la botella
primero apuntó a Giuliana
después quedó entre Chupetín
y yo.
Todos gritaron opinando
qué había que hacer
que tire de nuevo
que está más para allá
yo me quedo callado
y espero la sentencia.

Entonces
como pocas veces
el deseo puede más que la suerte
y las voces de Giuliana
que me elige a mí
y del Chiqui, que sabe
que yo gusto de ella
deciden nuestro pico.

Vos estabas apoyada en una reja
me acerqué con los labios titubeando
y te besé
justo cuando todos
se asomaron para vernos.
Fue tan rápido que no sé
si en realidad
nuestros labios se tocaron
pero sí fue
la primera vez
que alguien quiso besarme
y justo vos Giuliana
justo vos.

Qué felices
las ocho cuadras
que caminé
esa noche
hasta mi casa.

Perdón

Cuando el Chiqui me dijo
que se había muerto tu mamá
en un boliche a la madrugada
yo quise decirte algo Giuliana.

Y cuando me dijo que además
hace rato no tenías papá
yo quise abrazarte Giuliana.

Pero no me animé
me quedé sólo
triste
mirando la placita.

Porque cuando era chico
el miedo
y el amor
eran la misma cosa.

Chau

A pesar de todo
estaba contento
porque ahora
ibas a vivir con tu abuela
más cerca de mí.

Nunca me imaginé
que te ibas a ir
a otro lado
para siempre
sin decirme chau.

Nunca dejé de buscarte
en otros lugares
en otras caras
en otros picos
aunque más largos.

Gusto de vos

Todo lo que supe del amor
entra en esas tres palabras
no aprendí nada nuevo
no sentí otra cosa
desde que le dije a Giuliana
gusto de vos.

No más se fue dividiendo en palabras
esa cosa medio nerviosa
medio rara y medio hermosa,
si me disculpan la rima.

Pero detrás de todos estos poemas
de las canciones de amor que escribí
las largas palabras que te dije
a vos
que ya no sos Giuliana,
detrás de las charlas filosóficas
preguntándonos qué es el amor
a las cuatro de la mañana,
detrás de todo eso
no hay otra cosa
que un gusto de vos.

2


Autor: Marco Rossi Peralta

Ilustraciones de Tomás Spaghettiy

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