Herramienta suave (reseña) – María Belén Michelangelo

Herramienta suave de Emiliano Herrera

Herramienta suave

Probablemente la poesía es la expresión de la literatura que más nos inunda de sentimientos, que mejor los guarda dentro de los límites de sus palabras. Cada poeta tiene su fórmula para lograr conquistar el tesoro perdido. Emiliano Herrera de la mano de la editorial Zindo & Gafuri, nos muestra la suya reconstruyéndola ante nuestras narices en Herramienta suave.

¿Cuáles son las herramientas? Esta pregunta apareció en mi mente una vez finalizada la lectura y me encontré a mí misma tratando de identificarlas, supe entonces que Emiliano hace algo increíble: juega con nosotros, es su libro la herramienta adecuada para desacomodarnos, para ubicarnos en esos espacios inexplorados y entonces decirnos: bueno, y ahora ¿qué sentís? Porque la poesía es sentimiento y no hay nada que aleje al autor de esta verdad irrefutable.

No existen detalles librados al azar, la poesía es pensada, en lo que se dice y en lo que se calla. Herramienta suave es una conjunción de voces y silencios que se enredan y resultan perfectamente.

Poemario de tres partes que dialogan, son retratos de instantes, de momentos, de sentimientos. Algo impresiona y recuerda, se muestra como una memoria lejana y borrosa. Hay una referencia constante a la instantaneidad, a eso que se esconde detrás de todo.

Un apartado se merece la poesía que lleva el título del libro. Cada vez que leo una de estas poesías la tomo como una guía de instrucciones o como una trampa. Creo que en este caso es ambas. Nos despista de todo y nos da al mismo tiempo cada “herramienta” que necesitamos. Nos dice que nos va a hablar de sueños, de pájaros, del viento, de la interioridad, del huir. Y lo hace, a veces escondiéndose tras cocodrilos o tras figuras que se delinean brevemente, pero lo hace.

Porque, está claro, Emiliano nos da los contornos de lo que nos quiere contar, después es trabajo de quien lee rellenarlos, pintar los blancos del color que más le plazca.

Me gustan las flechas, me gusta el que sabe hacer mucho con poco “Y mientras, tanto”. Esto pasa en la tercera parte, la última, que merece un párrafo aparte.

“Recién Turdera”, es una ametralladora de imágenes, resulta un oleaje incansable de ideas que nos caminan las pupilas. Las impresiones se van acumulando y en el fondo es imposible detenerse: leer una, respirarla, masticarla y luego la siguiente y así hasta el final, cuando uno se pregunta por qué y más tarde para qué, aunque la pregunta correcta debe ser qué, qué pasó. Es ahí, al tratar de responderse cuando uno mira hacia adentro y todo bulle en la calamidad misma de los sentimientos que la marea atrapó en su vientre y ya es tarde para escapar. Huir es imposible.

Tal vez lo que más me gusta del libro sea la continuidad, esas especies de poemas continuados que parecen ser un seguimiento de una misma idea, o no.  Emiliano tiene una gran facilidad para jugar con el lector, haciéndolo suponer y entonces otra vez las herramientas, las pistas, otra vez lo fácil contra todo lo demás.

Hay algo en la poesía de Herrera que ataca. Sin darnos cuenta arremete contra nuestras propias herramientas, las cuestiona, sensibiliza lo que ha sido endurecido por el tiempo. En “Sismo”, por ejemplo, la mano de un chico aparece como certera arma y hay algo en la niñez que se conmueve o en lo primitivo que nos constituye.

Es este, sin duda un poemario utilitario, un poemario que nos sirve, que nos va llevando suavemente hacia esos lugares insospechados, in-apropiados. Hay en Herramienta suave, una facilidad de hacernos sentir, de identificar lo que siempre estuvo allí porque él entiende y nos dice exactamente eso: “no veo / estoy hecho / de huellas de miradas”


 Herramienta suave a cuentagotas: algunos de sus poemas

Laguna

música de fondo:
este lugar

siempre vengo
nunca lo conozco

una víbora
cruza una frontera

la lluvia
toca su tambor

Sismos

mientras, un pájaro
cae
de piedra
al suelo

por mano de
nene chico
pero más grande
que pájaro

Medida de lo posible

se detiene exactamente
en la mitad del camino

mira sus manos
y se desconoce

el pasto es tan real
como sus dientes

un conejo trae la demora
y con ella un impulso

pero la pregunta era otra


Sobre el autor: Emiliano Herrera nació el 15 de octubre de 1988 en Buenos Aires. Es músico y poeta. Editó algo de su música bajo el pseudónimo tiempo y forma. En poesía publicó Herramienta suave, Zindo & Gafuri, 2015. Coorganiza el ciclo de poesía “Y la nave va” en Monte Grande, su pueblo, y también el blog Celofán (http://celofanpoesia.blogspot.com.ar/)


Autora de la reseña: María Belén Michelangelo, estudiante de Letras en la Universidad de Lomas de Zamora.

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