Dalí vive la poesía bien Al sur

El ciclo de poesía Al sur estuvo de visita en el emblemático Café Dalí de Lomas de Zamora y no pasó desapercibido. Música, poetas y un bar idílico fueron los ingredientes para una tarde mágica.

Sobre la calle Pellegrini al 201 hay un lugar especial, tiene el nombre de un artista y le hace honor: caoba reluciente, una barra bien porteña, con sus sillas altas para acodarse y charlar y la cristalería, tintineante, te guiñan el ojo al entrar, “pasá, sentáte, estás en casa”.

Fue ahí, en café Dalí, donde ayer, cultura de Lomas, Ruben Guerrero y Lo coco, llevaron el ciclo de poesía Al Sur.

Con su simpatía habitual, Guerrero hizo la presentación y dejó la apertura a cargo de Paulo Paolucci, un músico de bossa nova que, despacito y en portugués, con las luces bajas y los cuadros de Sandy espiando desde las paredes, nos fue metiendo en otro mundo.

Marcelo Lazovic, Romina Sarcone, Walter Lezcano, Deni Rodríguez Ballejo y Sofía Gómez Pissa fueron los encargados de colmar el tiempo con sus versos y atraer la atención de un público dividido entre quienes estaban allí respondiendo a la cita con la poesía y aquellos que se toparon con ella imprevistamente al entrar. Y funcionó, el encanto hizo efecto.

Un silencio respetuoso y contemplativo copó cada mesa. Las voces tímidas de algunos, la “cancha” recitando de otros, el fraseo casi rapeado de un joven entusiasta y las estrofas crudas de un escritor con experiencia, crearon un micro clima. Afuera todo seguía su rutinaria velocidad, pero ahí adentro, con tanto verso desatado, el tiempo era otro, el reloj quedó suspendido en el éter y nosotros, náufragos en esa isla de madera lustrada, colgados de cada poeta.

Desde atrás de la barra, unos Dalís tallados, gemelos en su genialidad, asentían ante el espectáculo literario que se desarrollaba, como diciendo: “bien, gente, viva la cultura”

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El derecho de amar de una persona ciega – Ángela Carolina

El derecho de amar, de una persona ciega

Mientras tú te embriagas de imágenes
yo aquí tranquila te escucho.
Mientras tú te pierdes en el mar de mis ojos,
yo te susurro cuando el amanecer viene…

Tú, fascinado miras el paisaje,
yo, oigo simplemente las hojas suaves, tu sonrisa
y juntos, muy juntos
bailamos un valse,
al ritmo de nuestros ideales…

Todos, todos ven el mundo globalizado,
nosotros, sólo escuchamos el ruido mundano,
sin embargo, nos amamos, amamos…
hasta olvidar, la oscuridad y el silencio profundo.

Yo te susurro cuando el amanecer viene,
mientras tú te embriagas de imágenes
yo aquí tranquila te sigo escuchando,
mientras te pierdes en el mar de mis ojos…


Autora: Ángela Carolina, estudiante de Periodismo de la Universidad de Lomas de Zamora.

 

El misterio de las pirámides – Marcos Ojeda

El misterio de las pirámides

Pirámides en Egipto
trabajo imposible para el hombre
levantar piedras de dos a sesenta toneladas
y construir en menos de un año
como apuntan los libros de historia.

Algunos conocen la verdad y la ocultan
en el más recóndito lugar
para que se desconozcan sucesos cruciales pasados
para evitar la conciencia presente y un progresivo porvenir futuro
y llevarnos dónde los dueños de estos secretos, place.

Tres pirámides, tres estrellas
alineadas perfectamente al Cinturón de Orión
que los extraterrestres ancestrales ayudaron a construir.

Como ídolos de cultura politeísta, adorados como dioses,
descendieron a este planeta, son los temidos demonios
por cultura monoteísta, por algo su Dios dijo
que el culto idólatra está prohibido.

En México también hay tres pirámides alineadas
con el Cinturón de Orión, construcciones de gran precisión
desconocida su confección hasta por grandes arquitectos.

Como puede ser que edificaciones de culturas
que hasta ese momento no se conocían,
tengan estructuras edilicias tan similares
y en la misma posición.

¿Será que nos ocultan la verdad?
La verdad puesta así es un misterio incomprobable
por oculto y no la podremos demostrar.
Su veracidad está tergiversada
y sus portadores nos la obligan a ignorar.

Pirámides en Antártida, cubiertas por escarcha
pirámides en China cubiertas por maleza
simulando ser montañas, posicionadas con Orión
que alineadas todas trazan en el geoide
el antiguo Trópico del Ecuador.

Esqueletos viejos encontrados calcinados
antes de la bomba nuclear en Hiroshima
junto sus cuerpos, manuscritos que relatan su fallecimiento
que hacen entender de una explosión y muerte masiva.

Acontecimientos que datan del Antes de Cristo
será que existía una civilización con tecnología avanzada en aquel tiempo
ahora comprendo. Es cierto, nos ocultan la verdad.
Y me atrevo a pensar que nunca se va a develar.

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13/12/2014 3:05:00

Autor: Marcos Ojeda, estudiante de Letras de la Universidad de Lomas de Zamora.

Libros que tus hijos deberían leer – Laura Fernández

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A pesar de muchos estetas, que sostienen que el arte no tiene más utilidad que la de agradar a los sentidos, todos aquellos que adoramos la lectura tenemos al menos dos o tres de títulos sin los cuales no seríamos hoy lo que somos: los que “nos marcaron”. Cada lector encuentra esos libros especiales sin buscarlos… pero un empujoncito no lastima a nadie.

La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada – Gabriel García Márquez (1978) Seguir leyendo “Libros que tus hijos deberían leer – Laura Fernández”

Describe – Gian Blanco

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Describe como jamás hayas descripto
Describe como el gesto de una hoja al suicidarse en otoño
Describe como una mano cuando busca un vaso inalcanzable
Describe como un niño cuando intenta escalar un rostro
Describe el mar
Describe la arena
Describe el crepúsculo y el alba
Describe el olvido y el recuerdo de por qué olvidas
Describe las manos y sus grietas
Describe los ojos y sus grietas
Describe los labios y sus grietas
Describe las grietas
Describe cada historia en una grieta
Describe al hombre y sus gajos
Descríbelo desplumado, partido, desentrañado, abierto como una flor ávida de rocío
Describe el amor
Describe la silueta después del amor
Describe la llegada del odio
Describe la vuelta del amor
Describe un mundo
Describe el mundo
Descríbelo con un vientre fértil y un cielo que calme la sed de los nacientes
Descríbete
Descríbela
Descríbelo
Descríbenos
Describe hasta que no haya tinta
pero jamás describas como si no lo estuvieras haciendo por primera vez.

Incomodidad y gauchesca – Gian Blanco

Incomodidad y gauchesca

(Opinión redactada en relación a la Jornada de literatura gauchesca y patriótica realizada en Casa Borges, el día 21/5/2016)

Cuando te queda una incomodidad luego de asistir a un evento algo se tiene que hacer con eso.

Uno se acerca con la expectativa efímera de poder ser sorprendido por una novedad en una exposición sobre literatura gauchesca y patriótica. Como si fuera que va a encontrarse con lo mismo que uno se encuentra cuando se asoma a la ventana y ve el repetido paisaje de todos los días. Entonces lo ve absurdo, pero ¿qué era eso con lo que me iba a encontrar que me parecía absurdo? En el fondo creo que era la decepción de saber poco o nada del tema.

Lo primero que uno siente es el ambiente, el contexto, la Casa Borges de Adrogué. En el patio una escultura de quien lleva el nombre, dentro las paredes adornadas con sus poemas como si fueran guirnaldas. De un lado el público y del otro cinco expositores siendo espejo de los asistentes, encarnando sus mismas dudas pero habiéndolas escarbado hasta encontrarles el hueso.

Entre toda esa meseta de expectativas hallé un desequilibrio, una especie de rayón al lado del margen. Un hombre de abundante barba se paraba frente al público para dar comienzo a la función y recitaba, con tonada despareja a la nuestra, un poema. Cantaba:

“Oye hermano quiero hablarte
y la verdad que no sé si podré
porque capaz que llorare si te menciono, mira
pero igual voy a buscarte
quiero llegar hasta vos
quiero encontrar tu valor
quiero acariciar tu cultura
quiero admirar esa hermosura silvestre
que un dios te dio.

Te pido hermano me perdones
lo poco que sé de vos
nadie se ocupó de acercar nuestros corazones
(…) nadie me enseño a amarte (…)”

Un hombre pidiendo perdón con una voz que no es la suya, con la voz del gaucho, y en cuanto prosigue el canto nos dice que a quien pide perdón es a los indios por haber acabado con sus vidas. Dice que fueron utilizados como herramienta de una ideología que los rechazaba pero sabe que sus almas son como las raíces de un ombú y ha quedado un poco de ellas en sus venas. Por eso comienza a juzgar la roca que los aplastó y la quiere quitar.

Carlos Véliz

Yo también sentí recorrer algo por mis venas, por dentro me sentía hasta enojado, no podía mantenerme cómodo en la silla y tampoco en mi cuerpo. ¿Por qué y para qué fue utilizada esa voz o la figura del gaucho durante nuestra historia? ¿Para aparentar ser pueblo y adoctrinar? ¿Para crear una identidad Nacional?

Debía hacer algo con esa incomodidad que fue creciendo cada vez más con cada ponencia, no sabía si escupirla, posarla o acariciarla. Y no era sólo lo que se hizo con la voz o la figura (que según uno de los expositores no fue bien definida del todo) de alguien. Sino para qué fue utilizada la literatura en el pasado y para qué se la utiliza hoy.


Autor: Gian Franco Blanco, estudiante de letras de la Universidad de Lomas de Zamora.

La Chevy Roja – María Belén Michelangelo

La Chevy roja

Las llantas resplandecen, la tracción es un sonido que recuerda a velocidad, a mosquitos contra el vidrio, a viento en el rostro, a estrellas en la ruta.

Corren por debajo de las gomas, ya algo gastadas, kilómetros de cemento.

Sobre la chapa roja y pulida, está la antena, que trata de atrapar como si fueran grillos, a las cientos de luces de la carretera que se mezclan con estrellas pero que son ahora, más imprescindibles, más importantes que las que no tienen vidrio.

Está todo intacto, pero…

Hay algo en este cuero que se pega a mis piernas aún muy flacas para llevar vaqueros largos, que me traduce lo que se habla en otro idioma.

Hay algo en el sonido que se instala porque están las ventanillas abiertas y es necesario escuchar cualquier cosa menos el silencio.

Hay algo aferrado al rosario, al listón rojo, a la estampilla. Ellos son nuevos, recientes en este espectáculo motorizado.

Si puedo achinar un tanto los ojos, lo veo con más certeza, como el espejismo sobre la ruta cuando es recta y letal.

Está tu barba y tus vellos que se erizan ante la vibración del aire que juega a arremolinarse en tus brazos.

Está en mis ojos, en las figuras que armo con mi mente que son tan parecidas y que no lo puedo evitar, porque tampoco quiero.

Está acá invisible, sentada cerquita de la palanca de cambios, con el termo y el mate entre las piernas, absolutamente osada y divertida, que va cantando canciones sobre cualquier cosa, que me acaricia la cabeza para que me duerma contra el asiento.

Está acá entre los dos con el vestido de flores que tanto le gusta, con la sequedad en los ojos y las dos lágrimas a punto de ocasión.

Está acá en la culpa de habernos quedado dormidos, de cabecear una vez, de abrir los ojos y ver que ya no estaba.


Autora: María Belén Michelangelo, estudiante de Letras de la Universidad de Lomas de Zamora.

Clase social trabajadora – Marcos Ojeda

Clase social trabajadora

No mires a ninguna persona como amigo
si lo ves peligroso, y anda agresivo
si es dominante, así se convierte en sometido
en la calle de andar caminante.

Así no te ven débil, los jodidos de afuera
y a primera vista de estos no podrán atacarte,
los delincuentes no optarán por tu castigo,
e irán a atacar a otro.

Y cuando veas un acto de agresión hacia vos o hacia otro,
defendete punzante y castigalos sin piedad
que a ésta calle la domina la inseguridad
vos defendé a los tuyos con mirada diferenciadora de caridad.

Mientras la fuerza de unidad de los tiranos
opositores de la clase social trabajadora, te quieren dominar
éstos son políticos, delincuentes y cualquier líder económico y empresarial
nuestro estilo de vida se tendrá que hacer respetar
juntos, unidos, la revolución ideológica se escuchará.

Hagamos valer nuestros valores,
si la prensa ya no es objetiva y no cuenta la verdad,
nosotros gritaremos para que escuchen los demás
saliendo a la sociedad, como una voz más, que se diferenciará
de éstas fuerzas tiranas, por contar nuestra propiedad.

El consumo innecesario de productos de propaganda
no nos llenemos la cabeza por venta exabrupta escapista
llena tu corazón con valores, no con derroche tu vida
así se debilita la desesperante empresa del vacío capitalista.

La represalia del pueblo honrado, es el desquite que te quiero llevar
no se debe escapar de la cuenta marginal, que se debe confrontar
planear en el refugio de tranquilidad nuestro futuro y no distraerse
tengo la paz interior en mí y descargar el estratégico enfoque de capacidad.

La ciudad bajo la penumbra de la oscura realidad
la iluminaremos en esta lucha de desigual entidad
siempre lucharemos contra la perversidad y su lugar
desde la ubicación individual, que se moverá bajo este masivo razonar.

 


27/05/2014 02:26:00 p.m.

Autor: Marcos N. Ojeda, estudiante de Letras de la Universidad de Lomas de Zamora.

Si van a definirme – Gian Franco Blanco

Si van a definirme

Si van a definirme según al lado de quien me recuerden
que sea al lado de los justos
que sea al lado de los humildes
al lado de mis compañeros
de mis hermanos.

Luchando por la igualdad y las posibilidades del prójimo.
Con la mano en alto por la justicia y con lágrimas en los ojos
ante las desventuras del pueblo.

Si van a definirme según al lado de quien me recuerden
que se al lado de quienes jamás especularon
para saciar intereses individuales
dejando a un costado el bienestar de las mayorías.

Si van a definirme según al lado de quien me recuerden
que sea al lado de aquellos que no tuvieron tiempo
para pensar en la gloria mientras otros se repartían el cielo

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Autor: Gian Franco Blanco, estudiante de Letras de la Universidad de Lomas de Zamora.

Sociedad en somnolencia – Jacqueline Nair Bonelli

Sociedad en somnolencia

Sociedad, sociedad
Que cómoda estás
Dejando que te pasen por arriba
Con todo sigilo y ambigüedad

Que la burocracia ya no existe
Y mucho menos la libertad
Y como en épocas de dictadura
Para conseguirla
Habrá que viajar

A cada ciudadano que tiene sus bolsillos llenos
Les pido que no obvien lo ajeno
Que no se dejen endulzar por la corrupción
Que como veneno
Va cegando y enmudeciendo a aquellos que alguna vez pensaron
En poner al servicio de la comunidad todo lo que les fue brindado

Pobrecita democracia que observando estás
Esperando un milagro que a cada argentino despierte
De está somnolencia de la cual todavía hay algunos conscientes
Que de luchar no se cansan y llevan la bandera bien alta

Argentina  mi país ese que Dios eligió

Para que pudiéramos vivir
Ojalá tus habitantes te bendigan con coraje y sabiduría
Y te protejan de toda amnesia y amnistía

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Autora:  Jacqueline Nair Bonelli